Y un Día los Pilotos Aterrizaron
Explanada Sur del Estadio Monumental; Lima, Perú 17.12.2010

Gracias a la Internet muchos sabíamos que en esta gira sudamericana no había lugar para las sorpresas: el setlist con las mismas 18 canciones, la hora y media de duración, los problemas de convivencia de la banda con su cantante (almuerzan y pasean por separado) y la buena performance en muchos shows. Entonces, el día había llegado y estábamos preparados. Faltando poco para las diez de la noche el detonante riff de “Crackerman” me samaquea como una combi limeña y junto a miles de hinchas nos transporta a los noventa, y para que nadie escape, el grunge de “Wicked Garden” y la filosa “Vasoline” tejen su telaraña y mismas moscas quedamos atrapados en aquellos años.
"Crackerman" (en vivo Lima, 2010)
"Wicked Garden" (en vivo Lima, 2010)
No hay duda que Dean DeLeo es un héroe de la guitarra. Sus acordes disonantes, distorsionados y melódicos y sus solos cortos pero precisos, son el sello musical del grupo. Fue emocionante ver y escuchar como tocaba las notas de canciones geniales como “Plush”, “Interstate Love Song” o “Big Empty” y además degustar su depurada técnica con el slide. El carismático Robert DeLeo es un bajista que ejecuta a la perfección los riffs que albergan a la guitarra, gracias a él canciones como “Down”, “Sex Type Thing” o “Silvergun Superman” jamás disminuyeron en octanaje. Eric Kretz es el baterista que lo abarca todo, desde un despiadado rompe parche en “Trippin’ on a Hole in a Paper Heart” a un inofensivo músico pop en “Cinnamon”. Y por último, Scott Weiland, el cantante y letrista, el divo, el rehabilitado, el camaleónico, el líder mediático. A pesar de estar en menor forma que los otros, sigue siendo un vendaval cuando le pone ganas. Por ratos bailaba dando vueltas, algo lento y esforzado, daba todo de sí en canciones exigentes como “Dead and Bloated” o “Down”, aunque le iba mejor, vocalmente, en las nuevas “Between The Lines” y “Huckleberry Crumble”.
"Plush" (en vivo Lima, 2010)
"Interstate Love Song" (en vivo Lima, 2010)
La sorpresa la dio el público. Las más de seis mil personas en su mayoría eran verdaderos fans (los poseros se quedaron en casa), se sabían casi todas las canciones y sus constantes “olé, olé...Pilots...Pilots” emocionaron tanto a los músicos que hasta se unieron a las arengas y sin remilgos, nos regalaban todo lo que podían (púas, baquetas, lentes, pañuelos). La hora y media se pasó volando. Los cuatro ya estaban, uno al lado del otro, saludando y agradeciendo a un entregado público que merece verlos de nuevo con un show más extenso.
Texto :: HENRY FLORES
Fotografía / Video :: MARTÍN ALCARRAZ
Fotografía / Video :: MARTÍN ALCARRAZ


